Haciendo gala de la tranquilidad

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hay quienes muestran una tranquilidad supina en la vida. Lo suyo es ir a su ritmo sin importarles que, a su alrededor, el mundo gire a una velocidad endiablada. En este grupo se podría situar a los podemitas gallegos, a los que el frenesí de la precampaña que ya se vive por estos pagos parece no motivarlos lo más mínimo. Tanto es así que, a estas alturas, están preparando sus primarias sin tener en cuenta el posible adelanto electoral del que todo el mundo habla. Desde luego, si Feijóo decidiera que los gallegos fuéramos a las urnas ya, pues lo mismo tendrían que improvisar para completar una papeleta. También es cierto que entre esos que se llamaron emergentes andan las aguas muy revueltas y buscan una posible alianza que, por supuesto, no conseguirán. En el fondo, se trata de que hay demasiados egos para tan pocos puestos, así que todos prefieren ser cabeza de ratón.

Haciendo gala de la tranquilidad