LA VERDAD POR DELANTE

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Me parece cojonudo que a los dos titiriteros infantiles, contratados por el Ayuntamiento de Madrid, los enchiqueren tan solo por ser gilipollas. Los niños son como seres humanos, dignos de  protección hasta discernir que los reyes magos no existen, y a los niños  pobres no les dejan nada; que el ratón Pérez es un perfecto cabrón traficante de marfil humano, a precio irrisorio, y que Rajoy fue un señor formal y honrado, que nos quiso a todos como a hijos. Y es que, aunque los adultos engañemos a los niños como a niños, otra cosa es hablarles de terrorismo, asesinatos, ablaciones de clítoris, muerte por hambre, enfermedades o esclavitud infantil, y todas esas hostias que salen en los telediarios. 
Ya se harán mayores para que la inocencia se les caiga a trozos.  Entonces, verán que también les mentirán los políticos más que putas, pero que, como la infancia es tan bonita, ellos también les mentirán a sus hijos.

LA VERDAD POR DELANTE