Nueva campaña, mismo mensaje

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POR mucho que les pese a los ciudadanos, la recampaña electoral arrancó a las doce de la noche de ayer con la tradicional pegada de carteles y algún acto similar disfrazado de vanguardia. Sin embargo, más allá de que se recurra a la cola, a la telemática o al descorrimiento de cortinas, la realidad es que los mensajes son reiterativos y simplistas. Así, por un lado, el Partido Popular insiste una y otra vez en vender a los votantes estabilidad. Por su parte, el PSOE, acuciado por la posibilidad de que se produzca el sorpasso y quede relegada a tercera fuerza, recurre a insistir en la necesidad de que sus votantes se movilicen. Los de En Marea redundan en el cambio que quieren personificar, por mucho que estos meses de corta legislatura hayan bastado para que todos vean que, en el fondo, son más de lo mismo. Ciudanos creen que serán la llave. Y, por último, el BNG aspira a que alguien se crea que pueden llegar a ser decisivos en Madrid. Si es que algún candidato suyo llega a conseguir el acta de diputado.

Nueva campaña, mismo mensaje