Todos corruptos

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Seguro que a estas alturas, la jueza Pilar de Lara todavía tiene los ojos como platos. Que el responsable de Vendex, Gervasio Rolando Rodríguez Acosta, asuma que sobornaba a políticos es una cosa y que afirme que solo así se consiguen las adjudicaciones es otra muy distinta.

La diferencia radica en que, al asegurar que el único modo de ganar en un concurso público es mediante el pago de una “mordida”, dice, a las claras, que todos los políticos son unos corruptos, puesto que generaliza el delito hasta convertirlo en algo normal y habitual. No es la primera vez que esto sucede, basta recordar aquella sesión en el Parlament catalán cuando Maragall dijo que los políticos de CiU eran conocidos como los del 3%, en alusión al porcentaje de monto de la adjudicación que debía desviarse a las arcas del partido para hacerse con un concurso.

Así pues, a nadie tendría que extrañar que esos mismos modos mafiosos funcionen a determinados niveles políticos en Galicia. Otra cosa diferente es que indigne tanta desfachatez por parte de algunos gobernantes. Esos que no dejan el puesto ni cuando los pillan. Tal vez la culpa de esta actitud la tengan los propios partidos, que crearon dos tipos de políticos, los que saldan las imputaciones con una renuncia más o menos forzada (en el caso del PPdeG y el Bloque) y los que miran para otro lado (hasta ahora el PSdeG, que defendió hasta la extenuación a Orozco o a José Blanco, todavía imputado).

Lo curioso es que la presunción de inocencia, que en principio asiste a todos los imputados, parece que no existe para el alcalde de Ourense, a quien en las últimas horas presionan desde el Partido Socialista para que presente la dimisión. O los suyos creen que lo han pillado con todas las de la ley y no se fían de su inocencia, o resulta un peón mas prescindible que su homólogo lucense o el exministro de Fomento, o, en el peor de los casos, la proximidad de las elecciones hace que se sirva su cabeza a los posibles votantes en un intento de demostrar una limpieza que Rodríguez Acosta ha puesto en jaque no solo con su declaración ante la magistrada, sino con los papeles que, según parece, ha encontrado la Policía en su casa y en los que se detalla de forma pormenorizada las cantidades que ha recibido cada uno de los corruptos que terminó favoreciendo a su empresa en las adjudicaciones.

 

Todos corruptos