Valeria

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Durante las últimas campañas electorales el líder del PSOE, el señor Pedro Sánchez ilustraba a militantes y simpatizantes socialistas contándoles en sus mítines la historia de Valeria, una joven de 35 años que según el día,  podía ser  andaluza, extemeña, o catalana. La imaginaria y cambiante Valeria cambiaba de ocupación según el escenario en el que el socialista actuase. Podía ser  dependienta en un comercio, empleada del hogar, o limpiadora de un hotel,  encadenando contratos por horas, y siendo  víctima de la precariedad laboral, actual. Sánchez relataba en todos sus mítines una conversación mantenida el día anterior con la madre de la traída y llevada Valeria, y la angustia que sentía su progenitora. Pues bien, Sánchez debería saber que el paro ha bajado en España en el último año  en 323.000 personas situándose por debajo de los 3.900.000. Debería saber que los afiliados a la Seguridad Social han subido en España más de 440.000, hasta situarse en los 17,6 millones de cotizantes, y que ha sido este gobierno, y no otro, el que ha revertido la situación de destrucción de empleo generada por el gobierno socialista.  Sánchez debería saber que en el último año en Galicia, las personas con contrato a tiempo parcial bajaron en 11.000, mientras que el número de personas con contrato  a jornada completa subieron en 44.000. Por lo tanto, en Galicia no solo sé está creando  empleo neto, sino que además es un empleo cada vez más, a jornada  completa, y cada vez más de carácter indefinido y cada vez menos temporal  y menos parcial. La situación se ha revertido. Mientras Pedro Sánchez recorría España hablando de la presunta Valeria, el gobierno de Rajoy trabajaba duramente y en silencio, poniendo las condiciones para que las empresas de este país generasen puestos de trabajo para quien no tenía un empleo y quería trabajar. Y es verdad que aún queda mucho por hacer, porque las tasas de paro son todavía demasiado altas. Pero lo que es innegable es que España  ha pasado de ser el país de Europa que más empleo destruía, a ser el país que más crece. Y por eso, lo único cierto es que,  si en esta campaña el señor Sánchez se vuelve a topar con la madre de Valeria en un mitin, lo más probable es que le cuente que su situación laboral ha mejorado, que hoy tiene más futuro que hace un año, y muchas más expectativas laborales que cuando en este país gobernaban los socialistas. Y por eso, Valeria, y también su madre, sabrán a quien votar el próximo 26-J. 
 

Valeria