CUADERNOS PARA SOFÍA

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Es este el título de la obra que Fernando Arias estrenó, entre  una gran afluencia de público, en el Conservatorio Profesional de Música de A Coruña. Una obra dedicada a su hija, Sofía, y a los mares y tierras de nuestra Galicia, muy presentes en la trayectoria creativa del autor del que recordamos la Cantata Melidá (su contribución a la tierra que le vio nacer), la Cantata do Deza, Illas Atlánticas o Concerto Celta  entre las obras del prolífico músico que combina su faceta de compositor con la de director y docente.
Con el piano y el quinteto de cuerdas fuimos haciendo  un recorrido evocadoramente musical por A Riveira Sacra o A Mariña Lucense, títulos de esta música incidental inspirada en nuestro acervo cultural, nuestro folklore tratado con   un desarrollo impecablemente clásico.
Repiqueteantes remolinos de notas que recuerdan la frescura de los ríos y manantiales en O Remuiño, compases llenos de vital alegría y color, combinados con otros, en contraste, más sentimentales y evocadores, en los que el piano, en tratamiento romántico, adquiere importante profundidad y protagonismo, más con la interpretación del ferrolano incansable  Ricardo Blanco, cuya labor como acompañante es siempre sobresaliente, sabiendo desentrañar, en esta ocasión, todo el caudal melódico y expresivo que requiere la composición.
Sinuosas y  modulantes se presentan en la música de Arias las costas de Ferrolterra, expresadas en As Fragas do Eume.  Ardientes y apasionadas en escalas, glisandos y arpegios As Burgas ourensanas, siempre discurriendo en espacios contrastantes.
Una música para gustar –y gustó–, vital, alegre, sensitiva, bien elaborada y, hay que decirlo, hermosa.
Enhorabuena por tanto al compositor y a los intérpretes, que dejaron alto el pabellón musical y creativo de nuestra tierra, en esta profunda transformación de la creación musical que vivimos actualmente en  Galicia.

CUADERNOS PARA SOFÍA