El inútil juego de irse pasando la pelota unos a otros

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Los de Vox son enemigos declarados de las autonomías. Si por Abascal fuera, mañana mismo se hacía borrón, cuenta nueva y unos cuantos de miles de políticos y otros cuantos de miles más de funcionarios se irían a la calle. Sin embargo, todavía parece muy lejano el día en el que Vox se haga con el poder en el Estado y, por lo tanto, Gobierno central y autonómicos tendrán que seguir conviviendo en paz y armonía, o al menos intentándolo, porque cada vez que surge un conflicto, desde Madrid intentan sacudirse la responsabilidad endilgándosela al de aquí. El mejor ejemplo de este inútil paso de pelota es lo que está sucediendo con conflictos como el de Alcoa o el del cierre de Meirama. El delegado del Gobierno en Galicia, Javier Losada, le pide al Ejecutivo de Feijóo que se “ponga las pilas” para solucionar el conflicto y, desde San Caetano le recuerdan que quien tiene que actuar es el actual ocupante de La Moncloa, que en esto de abaratar la energía o dar ayudas para la modernización de las factorías es el que tiene la última palabra. Y, mientras tanto, los trabajadores van viendo cómo se les acaba el tiempo.

El inútil juego de irse pasando la pelota unos a otros