El beneficio del disparatado nuevo mapa vecinal coruñés

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EL repertorio de Siniestro Total, el rompedor grupo vigués nacido a principios de los ochenta del que casi no queda nada –tan poco que actuará del ganchete de Os Diplomáticos de Monte Alto la noche de San Juan–, incluye una canción titulada “Trabajar para el enemigo”, que debió servir de inspiración a la psicomotriz Claudia Delso cuando le dio el repente de que A Coruña estaba dividida en 305 barrios. Al menos eso debe pensar otro vigués, Iago Martínez, el alter ego y asesor de cabecera de Xulio Ferreiro, el Varoufakis de A Gaiteira, porque con semejante cantidad de distritos le va a ser imposible cumplir su principal aspiración en la vida: desordenar el movimiento vecinal. Algo tenía que salir ganando A Coruña de la disparatada distribución de núcleos de población. Y es que no se puede olvidar que Siniestro Total tiene otro tema, “La balada de Cachamuína y María Pita”, en el que el héroe vigués y la heroína coruñesa viven algo parecido a una historia de amor.  

El beneficio del disparatado nuevo mapa vecinal coruñés