TOLERANCIA EN LAS AULAS

|

La alerta lanzada por la Concejalía de Servicios Sociales sobre los casos de homofobia en los colegios demuestra que aún hay un largo camino por recorrer hasta llegar a la deseada situación de tolerancia y respeto. Es verdad que las aulas son lugar difícil para cualquier persona “distinta” a la generalidad, pero ni siquiera esa circunstancia sirve de disculpa para que se consientan comportamientos discriminatorios. Al revés, hay que revertir esa situación, pero no solo con la intervención de los profesores, sino que los padres son los primeros que deben hacer comprender a sus hijos que no tienen derecho a marginar a nadie.

TOLERANCIA EN LAS AULAS