EL PRIMER FRACASO DE PEDRO SÁNCHEZ

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Suena a tópico, pero es cierto. El pasado 20-D los españoles mandaron un mensaje claro a todos los partidos políticos y a los nuevos representantes electos. Los españoles hablaron en las urnas y dijeron que no querían un gobierno de mayoría absoluta y querían que los partidos, con el peso electoral recibido por cada cual en las urnas, fuesen capaces de gestar acuerdos y consensos para garantizar la gobernabilidad de nuestro país durante los próximos cuatro años.
Sin embargo, ha habido quien ha querido interpretar el resultado electoral mirándose exclusivamente a su propio ombligo, como el señor Pedro Sánchez. Su particular interpretación del resultado electoral le ha llevado a entender que lo que los españoles querían es un pacto entre la segunda fuerza política, que había cosechado el peor resultado de toda su historia, con el cuarto partido, Ciudadanos, con un único fin, revertir todas las reformas acometidas en los últimos años y evitar que el PP siguiese al frente del gobierno. 
Se olvidaba el señor Sánchez de un pequeño detalle y es que ese pacto, ese acuerdo histórico, como el mismo lo calificó, solo sumaba 130 votos a favor en un hemiciclo de 350, y donde la mayoría absoluta se sitúa, por tanto, en 176 escaños. Y por eso, por esa soberbia, y ese engolamiento presuntuoso de quien quiso jugar a “Presidente por un día”,  Pedro Sánchez fracasó en su primer intento por ser investido presidente, y todo hace augurar un nuevo fracaso este viernes. 
El debate de investidura sirvió además para poner en evidencia la distancia ideológica, personal  y programática de PSOE, Podemos y el bloque independentista al que Sánchez debería encomendar su futuro si quiere ser presidente a toda costa. 
Así las cosas, o los partidos constitucionalistas son capaces  de plantear una negociación seria donde el “no es no” no sea un argumento válido, una negociación sin bloqueos, en la que se permita al partido más votado llevar la iniciativa para formar gobierno, o de lo contrario, todo hace prever que España y los españoles estarán llamados a arreglar este desaguisado volviendo a las urnas el 26 de junio para expresar un nuevo mandato ciudadano, que, ahí si, deberá ser respetado por todos.
 

EL PRIMER FRACASO DE PEDRO SÁNCHEZ