Una anestesia con doble servicio

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MARADONA o lo que queda de Maradona, que kilos son muchos pero materia útil muy poca, andaba últimamente por México, donde entrenaba a los Dorados de Sinaloa. Pero ya no; renunció al cargo y se largó a Buenos Aires. Lo primero que hizo al llegar fue someterse a una cura de sueño de varios días. Una vez despierto, ha pasado por el quirófano para someterse a una compleja operación para colocarle una prótesis de rodilla. Qué pena que en el equipo médico no hubiese un neurocirujano; aprovechando la anestesia podría haber tratado de recolocarle un poco el cerebro. Hasta El Pelusa hubiese salido ganando. FOTO: diego armando maradona | aec

Una anestesia con doble servicio