Con permiso del abad

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El mes de junio vendrá con un asunto sin importancia y otros dos con algo más. El primero es que el extinto rey Juan Carlos dejará de participar en actos oficiales y públicos. Quizá sea porque, tras su intensa vida, se siente cascado, quise decir cansado, o por otra cosa. En cualquier caso, un tostón menos. Habrá una  noticia importante, aunque menos, como es la  configuración del Gobierno, porque la noticia estrella, largamente esperada, es la vuelta a la vida pública de la momia de Franco. En efecto, el próximo día 10 de junio, y según vaticinó el último gobierno de Pedro Sánchez, va a desfilar del Valle de los Caídos a Dios sabe dónde, con permiso del abad. Entre la primera noticia y esta, podríamos decir, como José Mota, las gallinas que entran por las que salen. Espero, lleno de ilusión, que no haya más cachondeo judicial con la cosa esa, se desarrolle conforme estaba previsto por Pedro Sánchez y su gobierno, y al fin podamos descansar tranquilos de una puta vez. Y aquí paz, y allá gloria.

 

Con permiso del abad