El humor del primer ministro

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Hace unos días, fue noticia en la prensa española que alrededor de la mitad de los españoles, no leen ni un libro al año. Ni un solo libro.
Lo curioso es que, sin embargo, mas del noventa por ciento de la población considera que esta suficientemente capacitada para tener una opinión clara de como debe ser o no ser nuestra sociedad y considera que están bien informados.
Es verdad que muchos de ellos, de los que no leen ni un libro al año, posiblemente leen la prensa, y mas aun, oyen la radio o ven la televisión, y con eso consideran estar suficientemente formados e informados para tener las cosas claras.
Unos días antes de las elecciones americanas, la inmensa mayoría de los españoles tenían claro que Trump era un lenguaraz, misógino, bruto, inculto, y racista candidato que de ninguna de las maneras seria elegido presidente. 
Y, sin embargo, hoy Trump es el presidente de los Estados Unidos, gracias a los votos de los americanos. ¿Es que los americanos están tan negados al conocimiento de lo que debe ser un buen presidente que por eso han cometido tan grave error? ¿Será que los americanos, no son verdaderos demócratas, y no aspiran a que en su nación haya orden, limitación de poderes, libertad verdadera y respeto a la ley, características de la verdadera democracia? ¿Cuál es el motivo de que si los españoles votasen en las elecciones a la presidencia de EEUU, y lo mismo los europeos, Trump apenas obtendría el 10% de los votos?
El caso es que toda nuestra información y tristemente, gran parte de nuestra formación la obtenemos a partir de las tertulias de la tv, informativos con linea editorial claramente definida, y oyendo algunas emisoras de radio. 
Los hombres rechazan la verdad cuando viene de sus enemigos, y sus amigos apenas se la dicen..
Como hacían algunos reyes con sus validos solo a nuestros amigos hacemos caso, porque ellos son los que nos dicen “nuestras verdades”. Así, no escuchamos ciertas emisoras y no se nos ocurre leer ciertos periódicos, porque o son “fachas” para unos, o “sociatas” cuando no francamente revolucionarios para otros. Nuestra endogamia cultural informativa es absoluta. Si hay algo que no queremos tener es dudas, y solo oímos o leemos, aquello que refuerza nuestra opinión
Hablamos y comentamos con aquellos que piensan como nosotros, y nos apartamos, sin tener apenas en cuenta las opiniones de los que piensan de forma diferente.
Solo lo políticamente correcto es valido. Tener un pensamiento original o distinto de el de la mayoría, le hace a uno ser marginado, cuando no, sencillamente despreciado, al menos intelectualmente.
En su libro “Queríamos matar a Hitler”, Philip Von Boeselager, el ultimo oficial vivo que participo en la operación Valkiria, relata el comportamiento del ejercito alemán en el frente este, en la segunda guerra mundial. Nos habla del buen entendimiento que había con los rusos, por parte de los militares. 
Por contra, cuando llegaban las SS cuerpo no formado por militares profesionales, el asesinato y la crueldad mas terrible era la norma. No solo con los judíos, también con los eslavos en general, fuesen ancianos, mujeres o niños. Cuenta Von Boeselager  que esa fue una de las causas que motivo el que un grupo importante de alemanes, algunos generales y otros oficiales de alta graduación, decidieran asesinar a Hitler.
Según Von  Boeselager, la inmensa mayoría del pueblo alemán, incluidos los soldados, no conocían la acción de exterminio que los hombres de Borman, estaban llevando a cabo en toda la Europa del Este.
Con lo del Brexit sucedió algo parecido a lo de las elecciones a presidente de EEUU. ¿Alguien piensa que los ingleses no son demócratas, o que están totalmente equivocados?
Para meterme un poco mas en el espíritu de los ingleses, voy a contar una anécdota que sir Nicholas Soames, nieto de Winston Churchill, contó a su vez a Boris Johnson, sobre su abuelo, cuando este era primer ministro.
—Uno de sus ministros era un autentico “queen” pero era muy amigo de mi abuelo. Siempre lo estaban pillando, pero claro, en aquellos tiempos la prensa no estaba en todas partes y nadie decía nada. Un día le sorprendieron en plena faena con un guardia real en un banco de Hyde Park ,a las tres de la madrugada y en pleno mes de febrero..
—Dado que era un ministro, se considero que el primer ministro, Churchill, debería saberlo.
—Se le explico a Churchill el desagradable suceso y se le recomendó que había que echarlo.
—Tras una larga pausa, mientras tiraba de su puro ,Churchill acabo diciendo:
—¿He oído bien? ¿Me ha dicho que a fulano de tal le han pillado con un guardia real?
—Si primer ministro.
—¿En Hyde Park?
—Si primer ministro.
—¿En un banco publico?
—Exactamente, primer ministro.
—¿A las tres de la madrugada?.
—Efectivamente, primer ministro.
—¡Con este frío- ¡Esto le hace a uno sentirse orgulloso de ser británico!
Sin duda WCh. era un hombre con humor. Humor británico.
Como inglés que era, me pregunto ¿votaría Churchill hoy el Brexit? Y como hijo de americana ¿votaría a Trump?
Nunca lo sabremos.
 

El humor del primer ministro