Una infancia de lo más triste

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Qué duro es ser rico y huérfano, aunque, es evidente que las penas resultan un poco más llevaderas cuando hay unos pocos millones de por medio. No ha trascendido cuánto ha cobrado el ya no-príncipe Harry por el acto exclusivo y privado que ofreció en Miami, pero lo que sí se ha sabido es que ha contado compungido los siete años de terapia a los que tuvo que someterse tras la muerte de su madre, Lady Di. El era un tierno infante cuando aquello sucedió y la fría realeza no parece el mejor lugar para curar las penas, por ello, está bien que ahora le saque un poco de rédito a todo su sufrimiento.

Una infancia de lo más triste