Verano de ricos

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Pocas cosas resultan más frustrantes que esperar a que llegue el fin de semana para disfrutar de un día de playa y que el tiempo, que todo lo pone en su sitio, nos recuerde que en Galicia el verano es cosa de ricos, que son los que pueden disfrutar de este sol funcionario, que solo sale de lunes a viernes.
Dice mi meteorólogo de cabecera, Carlos Fernández Balseiro, de 4gotas.com, que somos unos exagerados y que el verano gallego es más o menos igual todos los años. Las estadísticas –que en las elecciones sirven para decir que todos los partidos ganan y en el EGM que todos los medios suben en audiencia– aseguran que el mes de julio fue normal, con más cantidad de lluvia de lo habitual, pero no con más días lluviosos y también con más jornadas de calor.
Cierto es que el que no se consuela es porque no quiere. Y en Galicia hay fiestas gastronómicas más que suficientes para consolarse. Los que vienen desde más allá del telón de grelos, ese mundo en el que deja de llover nada más salir del túnel, se sorprenden con lo bien que se come aquí.
Tenemos que explicarles que, visto el tiempo que hace fuera, algo tenemos que hacer. Así que cambiamos la operación bikini por la operación chubasquero y nos entregamos en cuerpo y alma a deportes autóctonos como la ingesta de pulpo o el levantamiento de vidrio en barra fija. Todo indoor, por supuesto.
Hace años, una periodista propuso para un reportaje realizar una ruta que se llamara ‘Gali size me’, inspirada en el documental ‘Super size me’, en el que el protagonista vivía un mes entero desayunando, comiendo y cenando a base del menú XL de una cadena de hamburguesas.
El ‘Gali size me’ tenía como meta recorrer absolutamente todas las fiestas gastronómicas gallegas del verano, incluidas las que coincidieran el mismo día, probándolo todo. Abandonamos la idea por miedo a que el reportero no consiguiese llegar vivo a septiembre y no están las redacciones para estar perdiendo efectivos, por muy feliz que muriese el pobre.
Muchos preferiríamos estar ligando bronce y comer bien, que no son incompatibles, pero visto que encontrar la playa seca un domingo es una utopía y las Perseidas siempre nos pillan con la nube encima, habrá que conformarse con mover el bigote, como Carpanta. Aunque algunos tengamos morriña… de Canarias.

Verano de ricos