Los Cigarrales, orilla final

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XIX certamen de teatro escolar y aficionado, celebrado en el centro Calvo Sotelo por el grupo Candilejas Don Bosco durante los meses de abril, mayo y junio con la satisfacción del deber cumplido. Hoja de servicios prestada en 2016 tras diecinueve años de vida. Bajo las bambalinas y proyectores desfilaron 114 grupos –infantil, cadete, senior–, 1.524 actores, centros educativos y elencos de aficionados. Faltaba coronar la cima con la implantación de la bandera –ceremonia de entrega de premios será en el teatro Colón–, y para ello prestó su inestimable colaboración –pasado sábado 11 de junio, 20 horas– la Casa de Castilla-La Mancha.
Así subió a las tablas con su glamour, hermosura poética y diálogos profundos y zigzagueantes entre el “más allá” y el mundo real, el grupo Los Cigarrales. Al timón de la singladura dramática ese vocacional Víctor Díaz Barús a quien si se le pincha en vez de sangre brotaría teatro. Angustia, inquietud, comunicación para alcanzar corazones ajenos. En esta ocasión se vale de José López Rubio y su obra “La otra orilla”. Fantasmagoría alucinante de cuatro personas muertas que charlan entre ellas e intentan subsanar cosas del mundo real que vivieron… Ilusión y certeza. También juego escénico como sedal para pescar al espectador. Belleza. Buenas maneras. Sabiduría constructiva. Conjunto armónico potencial. Frases, efectos, trucos. Siempre abriendo ventanas a la esperanza y al amor. Por eso no puedo hacer distinciones a la hora de señalar estupendas actrices o firmes actores. 
Lo que importa es el contenido colectivo. Como bellísima hoja desprendida de un árbol a la que el aire transporta en vuelo voluptuoso que llegando al suelo pretende remontar hacia el espacio sereno de nubes que aguardan con brazos abiertos… Los Cigarrales escriben con horas de entrega, superaciones, ensayos y nervios. Carro de farándula. Cómicos que vivieron otras profesiones mientras caminaban mejor mirando las estrellas.  

Los Cigarrales, orilla final