La expectación sobre el compañero de celda

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LA cantidad de aguilillas de los negocios que hay esta temporada en prisión había provocado que se disparase la expectación en todas las cárceles del país por saber cuál era la agraciada con Urdangarin y, al final, nada de nada, el cuñado del rey vuelve a Suiza para seguir con su vida de marido ejemplar que no da la tabarra a su mujer con los negocios. Menos mal que siempre quedará Rato e incluso Blesa, quien, aunque no llegó a la Vicepresidencia del Gobierno, también fue un reputado –o, al menos, eso parecía– hombre del mundo de las finanzas. 

La expectación sobre el compañero de celda