AUDITORIO MUNICIPAL Y PEPITAS

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La inauguración oficial del auditorio de Caranza no podría haber tenido como protagonistas a mejores representantes que a las rondallas que dan vida a las Pepitas, la tradición por antonomasia de la ciudad naval que ha acabado por tener destacados ejemplos en otras localidades de la comarca. Así lo confirma un aforo completo en el que también han estado representantes de las tres administraciones que han hecho posible que, nueve años después de iniciados los trabajos, el mayor contenedor cultural de la urbe en materia escénica haya visto la luz. No están las cosas como para esperar una plena ocupación ni una exhaustiva y continuada programación, pero es indudable que la ciudad estaba necesitada de una infraestructura que pudiese acoger determinados acontecimientos y actividades que se veían limitadas por la escasa capacidad de otros escenarios.

AUDITORIO MUNICIPAL Y PEPITAS