Un tortazo que ya se veía venir

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La cosa no pintaba bien a a media tarde. El tierno herbicida Pablo Echenique –“yo soy muy del amor y esas cosas, pero la mala hierba hay que extirparla”– se lo cheiró y avisó en las redes sociales: “La participación aumenta más en los barrios más pudientes de Madrid y Barcelona. Si eres una persona trabajadora y no has votado,  anímate, ve a votar... Mañana será tarde”. Él, que vive en el barrio de Salamanca, debía estar viviéndolo en primer persona; su testimonio no podía ser más fidedigno. Y todo acabó peor, pero Monedero –qué gran apellido para quien sufre episodios de amnesia cuando tiene que hacer frente a sus obligaciones tributarias– se desbocó: “Y las cloacas convencieron a @ierrejon para que rompiera Podemos... sube el @psoe y la derecha recupera Madrid. ¿Te ha merecido la pena Íñigo?”. Pablo, antes Pablo Manuel, “Viva la Gente” Iglesias quiso ir de guay y aseguró que no compartía las labazadas a Errejón. Incluso afirmó que debían hacer autocrítica. Conociéndolo, hará crítica, pero “auto”... 

Un tortazo que ya se veía venir