SOBRAN LOS MOTIVOS

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¡Claro que sobran! La indignidad de nuestros gobernantes nos indigna. Nos asquea. Repasen el cinismo de los líderes y representantes europeos que en dos patadas se montan Eurovisión, se abren de piernas para que entre en la tómbola Israel, que participe en el circo futbolero Gibraltar, que “rajen” los súbditos de su poco graciosa majestad, aunque desprecien el euro o circulen al revés que la mayoría… pero ponen a la cola a otros que llaman a sus puertas y le ponen puertas a los millones de refugiados que escapan de las guerras que, ay, montaron los mercaderes que fueron con la espada, a buscar el oro, el petróleo, la pesca, etc…
Claro que sobran los motivos para decir ¡basta ya! y yo me bajo. Mientras tiran la casa de Josefa sigue en pie el “modesto” edificio de Fenosa sobre el que pesa el contundente “ejecútese” que pronunció su señoría después de dar aire a las puñetas… Sobran los motivos para cabrearse hasta el moño por los aeropuertos que no sirven, las carreteras donde la niebla no puede “tapar” las corrupciones o los enjuagues que pueden cambiar la fachada marítima de una ciudad a favor de los señores del ladrillo…
Sobran los motivos para salir a la calle ante lo visto en el hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo, contratado por el Gobierno de Feijóo a una empresa de la viceconsejera de Sanidad de Esperanza Aguirre y que –según denunció en su día “El País”– fue una de las responsables de la privatización de los servicios sanitarios en la comunidad madrileña.
Una obra que costó mil cuatrocientos cincuenta millones a pagar a plazos, durante veinte años y además el peaje de la externalización del aparcamiento, la cafetería, la lavandería, las tareas de los celadores, la limpieza, la cocina y un amplio etcétera que redondea el negocio de la familia… política de quienes ya recortaron (y en eso siguen) en personal sanitario y docente; en servicios sociales y en libertades individuales. Y si ganan otra vez, dice Merkel, se salva el centro-derecha europeo, (o sea, continuamos como hasta ahora) así que “sé fuerte, Mariano”.
Sobran los motivos fue el grito de miles de ciudadanos cabreados, hastiados, avergonzados, empobrecidos, engañados tras aquella marea negra que emporcó un país….
Ahora otra marea –de corruptos, mercaderes– pasa las fronteras y cubre de mierda medio mundo…
Hay que pararlos y sobran los motivos. 

SOBRAN LOS MOTIVOS