SE MUEVEN

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Algo se mueve en el nacionalismo gallego; se veía venir. En el más que inmediato proceso electoral que se avecina, los votantes nacionalistas tendrán un dilema. Lo que significa que el 10% consolidado de su cuerpo electoral tendrá que dividir el voto. Por una parte, la monolítica UPG, que conservará las siglas BNG. Por otro lado, una nueva formación con viejas caras que se presentará como la renovación nacionalista y de izquierdas.

Y estos moderados querrán convencer a un sector de votantes de izquierdas que suele apoyar al PSdeG

Ya se han distribuido los papeles. Unos serán los radicales y otros se autodenominan como los moderados. Entre estos últimos se presentará una joven promesa de la política gallega, Xosé Manuel Beiras. Un hombre sin pasado y con mucho recorrido por delante. Supongo que se tratará del hijo del otro Beiras, el que perdió varias elecciones autonómicas en los años 80 y 90 frente a Manuel Fraga.

En su última comparecencia dentro del seno de su corriente, Encontro Irmandiño, anunció que abandonaba el BNG, que no descartaba ser el candidato a la Presidencia de la Xunta, si bien dejó claro entre las “gargalladas” de sus fieles que él no creía en “caudillos”. Se refirió a sus adversarios políticos como “os inemigos” y utilizó la expresión “liñas de combate” en vez de la más apropiada “líneas de actuación”. Así se presentan los moderados, pues los otros –los radicales– forman parte de una organización en cuya última asamblea nacional se volvieron a ratificar en sus tesis marxistas-leninistas.

Y estos moderados querrán convencer a un sector de votantes de izquierdas que habitualmente votan al PSdeG, para que se unan a su proyecto. Intención legítima, por supuesto, y estratégicamente correcta teniendo en cuenta que los socialistas tienen un grave problema de liderazgo y de programa político.

En las próximas elecciones autonómicas los gallegos deberemos optar por dos opciones. Una consolidada, cual es el liderazgo y experiencia de Feijóo. La otra, un tripartito entre dos exnovios que están liquidando su devaluada sociedad legal de gananciales y un tercer invitado desconocido y débil que no lo quieren ni en su propio partido.

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