Este no es “mi” PSOE

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una frase recurrente de muchos dirigentes socialistas del “pasado” es que este no es su PSOE. Vaya por delante que no estoy entre quienes creen que cualquier tiempo pasado fue mejor. Incluso más que el presente me interesa el futuro, y sobre todo qué podemos hacer para que el futuro sea aceptable para todos.
Pero después de esta declaración de principios tengo que hacer una “adenda” y es que comprendo a tantos y tantos ex dirigentes del PSOE, cuando aseguran no reconocer a su partido. Y así, socialistas que lo fueron todo, vienen diciendo que éste no es su PSOE. Y estoy de acuerdo con ellos: este no es “su” PSOE, es “otro” PSOE.
Efectivamente este no es el PSOE que conocimos en la Transición. Ni es el PSOE que gobernó con éxito España. Ni es el PSOE donde cabían distintas sensibilidades. Ni mucho menos el PSOE comprometido con el bienestar de “todos” los ciudadanos. Unos líderes, sí, me refiero a González que gobernó pensando en todos los ciudadanos y jamás interpuso los intereses de su partido a los de nuestro país.
Pero este es “otro” PSOE. Un PSOE que empezó a mudar de piel con Zapatero y que ha terminado esa “muda” con Sánchez. Un PSOE irreconocible, marcado por la ambición de quién lo dirige. Un PSOE en el que los socialistas del pasado no se sienten cómodos. En realidad en “este” PSOE brilla la ausencia de un programa y un proyecto político. A lo que parece el único proyecto, personalísimo, es mandar a cualquier precio. Les diré que yo estuve entre la legión de ingenuos que se creyó cuánto decía Sánchez en la campaña. Me resultaban reconocibles la “letra” y la “música” de su discurso. Pero fue llegar la noche de las elecciones y de repente Sánchez ya no era Sánchez porque esa misma noche empezó a decir y hacer todo lo contrario de lo que había asegurado durante la campaña. Bien es verdad que aunque el PSOE ha ganado las elecciones, su éxito fue escaso en las urnas a pesar de ser el partido más votado. O sea que ya hay muchos ciudadanos que no se creen a Sánchez. Ahora mismo estamos asistiendo a una versión del PSOE que a muchos socialistas les provoca desconsuelo.
Para que Sánchez repita como Presidente este PSOE está dispuesto a asumir que en Cataluña lo que hay es un conflicto político y por tanto a lograr el apoyo de quienes, como ERC y JxCat, se saltaron las leyes, organizaron un referéndum ilegal, proclamaron una República, etc. Y no solo eso, sino que ahora mismo los más que posibles socios de Sánchez ya han dicho que pasan de acudir a la ronda de consultas del Jefe del Estado. Ya he escrito en otras ocasiones que en mi opinión Sánchez debe de hablar con los partidos independentistas pero una cosa es hablar y otra pactar, porque realmente pactar para gobernar con quienes han intentado acabar con la Constitución, es muy “heavy” que dirían los modernos.
En realidad tienen razón los dirigentes de Ezquerra cuando afirman que como el PSOE en realidad ha perdido las elecciones está en una situación de debilidad y por tanto es el mejor momento para hacerle hincar la rodilla en la tierra.
Así que cabe preguntarse cuánto va a costar a la ciudadanía que el señor Sánchez sea Presidente y cuántos problemas va a generar en el presente y para el futuro. Seguramente Sánchez y los suyos pasan olímpicamente de las manifestaciones de quienes les antecedieron al frente del PSOE y del Gobierno y consideran que son lamentos de viejos. Pero saben, creo que todos esos socialistas que vienen diciendo que este no es “su” PSOE tienen razón. Este no es su PSOE ni el de tantos miles y miles de ciudadanos que dieron mayorías absolutas al PSOE. Por algo será.  

Este no es “mi” PSOE