A hostias contra todos

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Es lamentable que haya personas que manifiesten sin complejos su deseo dar un “escarmiento ejemplar a los catalanes”. Este país desconoce su propia historia, pero quedan demasiados que continuan bebiendo de la tradición de sangre y fuego, como bien visualizaron los amigos y familiares de los guardias civiles enviados a Cataluña, despedidos al grito de “a por ellos, oé”, o el señor al que escuché decir en la calle que “esto se soluciona con otra guerra”. 
Desde que Fernando VII murió en 1833, tuvimos cuatro guerras civiles que consumieron veinte años, dos dictaduras militares que ocuparon otros cuarenta y cinco años, sesenta y siete años de democracia recortada con Isabel II, Alfonso XII y Alfonso XIII, y sólo cincuenta y dos años de democracia homologable con la existente en Europa (sexenio democrático, segunda república y el actual periodo). Sobra testosterona y falta sentido común.

A hostias contra todos