La peor calaña posible de chorizos

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Está claro que los corruptos no respetan nada, ni tan siquiera al Santo Padre. Que unos cuantos desalmados terminaran utilizando la visita del papa a Valencia para llenarse los bolsillos da una idea del tipo de delincuente que pueden llegar a ser. Estamos hablando de algo más de tres millones de euros en comisiones ilegales que se embolsaron a cuenta de llenar la ciudad de pantallas de vídeo y altavoces para ver al sumo pontífice. La pena es que su intención no era nada pía, lo suyo era sacar la mayor tajada posible. Eso sí, algo debieron ganar al estar cerca del papa, ya que muchos de ellos han admitido su culpa y los amaños. O es eso o un acuerdo con la Fiscalía para rebajar sus penas, que todo ayuda.

La peor calaña posible de chorizos