Barato, barato, barato

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Llueve sobre mojado. Primero fue Fraga anunciando en la prensa extranjera que Galicia era el paraíso de los inversores  pues los trabajadores son baratos, las ayudas largas y los beneficios por tanto, seguros.
Después en Japón lo anunció Mariano: tras la reforma laboral España es la China de Europa: barato, barato, barato…
Hace poco lo repite Feijóo: este es un país sereno, que traga con todo, una mina de oro, claro…y en eso está
Y el penúltimo Botín: estamos muy baratos. Estamos de saldo.
Montoro remata: somos el asombro del mundo…
Llega el dinero a montones dice el banquero. Vamos de p.m., dice el príncipe y teniente coronel del ejército y estamos saliendo, los gallegos, de la larga noche de piedra, miseria, racionamiento, hambre…
¿Llega el dinero, a quién…?
María, una de las doce millones de ciudadanos que no alcanza los mil euros al mes, usa los comedores sociales …o pasa hambre.
Lucía, que figura entre los  tres millones de ciudadanos que tienen que sobrevivir con menos de 307 euros al mes, confesó a la tele que la comida de su familia es un caldo de huesos de pollo…
Xosé, parado de larga duración, sin subsidio alguno, malvive con pequeñas chapuzas y rebusca, cada noche, en los contenedores para no pasar hambre…
A ellos, malditos seáis, no le habléis de macroeconomía sino de microeconomía, algo que circula  a nivel de calle, a pié o en bus, y no en grandes coches a ¡manda carafio! que tendrán un regalo de Mariano para que las empresas ( con capital extranjero y cuyos beneficios pasan la frontera en este mundo globalizado) sigan con sus  recortes…
Así estamos, amigos: hay dinero para unos (que son los de siempre) y hambruna para el resto. Y, además, el consejo de Cuentas es un cuento; el ahorro de Feijóo una mentira y el equipo para –olímpico español una trampa.
La pasada semana con los científicos en pié de guerra, los docentes y discentes protestando por el “palo” del PP a la educación, cuatro mil doscientas entidades cívicas, en lucha contra la pobreza, se manifestaron contra las medidas del gobierno.
Ese mismo día (donde el dinero llueve para Botín, Felipe, Montoro, Feijóo y cia.) el gobierno anuncia que llevará al altar de Europa un nuevo sacrificio de los españoles de a pié por valor de diecisiete mil millones de euros…
España de saldo. Barato, barato, barato…  

Barato, barato, barato