El pacto de perdedores no existe

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Es evidente que en el caso de las mayorías absolutas, los pactos, aunque puedan ser deseables, no son necesarios ni impiden formar Gobierno.
Pero en el caso del bipartidismo y, sobre todo, del pluripartidismo los pactos son absolutamente necesarios y obligados para alcanzar el poder y formar Gobierno.
Ahora bien, admitida esa necesidad del pacto, la gran paradoja reside en el impropiamente llamado “pacto de perdedores”.
En efecto, resulta contradictorio que hablen de pacto de perdedores precisamente los que pierden al no conseguir acuerdo de Gobierno y que, en cambio, califiquen así a los que ganan por alcanzar dicho acuerdo.
En su virtud, esa contradicción se explica por considerar que quienes firman esos acuerdos son perdedores, cuando se da la circunstancia de que, merced a esos pactos, pueden participar en el Gobierno, lo que de otra manera, no conseguirían.
Consolarse con las amargas victorias y las dulces derrotas que caracteriza a los partidos que obtienen mayoría de votos pero no los escaños suficientes para gobernar, es puro narcisismo huérfano de toda posibilidad de ejercer el poder.
Los que pactan no son nunca “perdedores”, en sentido estricto; pues, por esencia, en todo pacto se establecen mutuas renuncias y concesiones a cambio de participar en el poder.
Quienes, por otra parte, no son capaces de alcanzar acuerdos deben plantearse la interrogante de si son los demás los que se obstinan en rechazarlos o son ellos los que provocan dicho rechazo.
Quienes pretenden “salirse siempre con la suya” sin ofrecer nada a cambio, son un obstáculo insalvable para cualquier acuerdo. La voluntad de pactar se mide por la capacidad de recíproca renuncia que deben mostrar y demostrar los interesados.
En resumen, en el llamado “pacto de perdedores” los que pierden son los que quedan fuera del poder y los que ganan son los que logran alcanzarlo y ejercerlo.
Por eso, no es adecuado llamar “pacto de perdedores” al que suscriben, precisamente, los que ganan y acceden al poder.

El pacto de perdedores no existe