Bescansa se venga en diferido

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Carolina Bescansa, la burguesa compostelana a la que le dio por pintar de aburrido morado una vida que iba a estar llena de colores vivos, pasó el último tramo de la anterior legislatura sentada en la tercera fila del Congreso. Pablo, antes Pablo Manuel, “Viva la Gente” Iglesias la envió allí desde la segunda fila en la etapa en la que las purgas le provocaban unos subidones terribles. Aún tuvo suerte, pues a Tania Sánchez la mandó ao poleiro. Iglesias se justificó por aquel entonces invocando “la feminización de las portavocías”, lo cual invitó a pensar que Bescansa y Sánchez se inflaban a compuestos de testosterona. La santiaguesa, que sigue siendo un icono morado, debió de quedar dolida y se ha tomado la venganza tras el desastre del pasado domingo. “Podemos es ahora lo que fue Izquierda Unida”, afirmo, para añadir: “El Podemos original vive de manera más elocuente en Más Madrid o con Kichi en Cádiz”. No las hagas no las temas, non si? 

Bescansa se venga en diferido