FERROLANOS ILUSTRES

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Desde la Ilustración, Ferrol dio personajes extraordinarios, y un cabrón de regalo. Sería prolijo establecer una lista. Centrándome en los primeros, para mí lo más florido fueron tres ejemplos paradigmáticos que, a pesar de haber sido muy populares, están injustamente olvidados. Me refiero a ellos porque conocí a los tres, como casi todos los que peinan canas o abrillantan calva. 
El primero fue el llamado Dieguito cabezón, que padecía macrocefalia y cuya cabeza equivalía a las de tres personas. Murió joven, en su cama, de coma etílico (tranca de anís), que algún  cabrón le pago. El segundo fue el mendigo Topacho. Alcohólico devoto y recalcitrante, que sin embargo murió rehabilitado y de viejo en un asilo de Pontedeume regido por monjas. Y el tercero fue Pachara, persona difícil de catalogar por sus características psiquicofísicas, aun comparado con algún exalcalde.  Hoy quise recordarlos. Descansen en paz.     
 

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