ONDAS DE ILUSIÓN CIENTÍFICA

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Amí esto de las ondas gravitacionales me coge fuera de juego. Sin embargo, el bueno de Einstein me envía mensaje de ilusión poética para quien rechazaba las matemáticas –ecuaciones, derivadas, integrales y otras compañías de mal vivir– y la trigonometría donde a fuerza de memoria y codos aprendí las demostraciones del ángulo duplo y similares. Desde su Teoría General de la Relatividad escapé de la Física y las ciencias –mucho más fu que fa– con la excepción de la escala sobre la dureza. Ello no impide me haya conmovido la revelación actual que se han captado ondas gravitacionales como eco del choque de dos agujeros negros en la galaxia. Así se confirma la hipótesis enunciada hace cien años por el genio judío alemán.
Si comprenden que yo al sumar dos más dos obtenga cinco les será fácil entender la felicidad de un zoquete en ciencias que traslada semejantes axiomas al urbanismo poblacional que vive. Tal la Marina y su fachada donde no se ponen de acuerdo Ayuntamiento y Autoridad Portuaria para abrir de una vez el túnel y disfrutar el paseo peatonal cuyas losas ha roto el tráfico… O los desajustes de nuestros representantes –Marea, PSOE y PP– que llevan seis meses en sus poltronas sin conseguir el menor éxito para la ciudad, porque cuando unos apoyan los otros niegan y viceversa: léase políticas comunitarias, placeros de San Agustín y Santa Lucía, comunicaciones urbanas o la diadema de la reina: “aprobación de presupuestos”.
Y si echamos un vistazo allende el puente del Pasaje nos echamos a temblar –Ciudadanos habló– con ciudadanos que impedirán la terminación del AVE, la corrupción de otros mandamases postulados a la Xunta o la irrupción de soviéticos Podemos que planifican esclavizarnos y hacernos pobres miserables y mudos. ¿Son estos los problemas de nuestra ciudad? ¿Y si alguien honesto canalizara el bienestar coruñés?

ONDAS DE ILUSIÓN CIENTÍFICA