Un humano que es muy animal

|

CHARLES Foster se licenció en Derecho y llegó a ser un abogado de éxito. Después cambió el despacho por la aulas y fue profesor en Oxford y Cambridge. Pero aún dio otro giro a su vida y se convirtió sucesivamente en tejón, nutria, zorro, ciervo y vencejo. Esas cinco personalidades –¿habría que decir animalidades?– le sirvieron para darse cuenta de su pobreza sensorial. Comió lombrices, vivió en madrigueras... O sea, está jamado perdido. Pregunta inocente: como él, que es humano, comió lombrices cuando era un tejón, ¿cuando un zorro come gallinas es por que se siente humano?

Un humano que es muy animal