DON QUIJOTE LA DA LA ESPALDA A SANCHO PANZA

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Don Quijote le da la espalda a Sancho Panza, mientras apenas entra luz por la ventana. Afuera, o ¿es fuera? Consulto al diccionario María Moliner: “Adverbio que puede utilizarse en vez de fuera para expresar tanto dirección como situación”. Bien, prosigo; suena UFO de Ry Cooder, sí, aquel que produjo Buenavista Social Club y el que sonaba en los Rolling para sustituir a Brian Jones, sí, el rubio tímido que miraba a la India. Como decía, afuera hace un día de sol espléndido, para mí con demasiada claridad que me ciega un poco los ojos. Alonso Quijano sostiene una lanza y su cabeza un poco inclinada hacia arriba mira las sombras; a Sancho no le veo el rostro, él agarra despreocupado su sombrero con la mano. Miro otra vez la palabra en el diccionario “agarrar”: “(De garra). Coger una cosa con una mano o con las dos, apretándola”. Entonces cómo puedo decir que agarra el sombrero con la mano, digo solo agarra el sombrero suavemente, o despreocupado.
El cielo sigue azul, es domingo que viene de Domus y estoy en casa (en la domus), dos palabras que fueron por caminos diferentes. La triste figura sostiene una lanza y por sombrero lleva una bacía de barbero que no es sino una “artesa” que se utilizaba también para dar de comer a los cerdos. ¡Ah!, me olvidé decir que los dos están de pie y que el de la Mancha no lleva escudo y se mantiene estirado, señal de que todavía no ha sido empalizado, quita esto no se puede decir, pero no sonaba mal, sí, pero empalizar es “vallar, cercar un terreno con una empalizada”; sí, con palos entrelazados. Me gustaba “empalizar”. Quito a Ry por aburrido y monótono y a su objeto volante no identificado. Ahora “White Bird” –“Pájaro Blanco”– aquella canción maravillosa de It`s a Beatiful Day, cantada a coro por David LaFlamme y su esposa Linda LaFlamme, que tenían apellidos de aventureros o espadachines. El pájaro blanco está encerrado en su jaula en este día de invierno, solo. Don Quijote le seguirá dando la espalda a Sancho hasta que yo me levante y le de la vuelta y los ponga frente a frente. “El tiempo es demasiado lento para los que esperan, el tiempo es demasiado rápido para los que temen, el tiempo es demasiado corto para los que ríen”, dijo de repente Don Quijote, como si hubiese escuchado la misma canción que yo “Time is”.

DON QUIJOTE LA DA LA ESPALDA A SANCHO PANZA