DIMISIÓN DE UN EDIL

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La dimisión del edil del PP en Mugardos Gustavo Garro, tras ser condenado en un juicio rápido a doce meses de prisión –que no cumplirá por carecer de antecedentes– al negarse a realizar la prueba de alcoholemia, está más que justificada, pero no por ello deja de sorprender que un político asuma tal decisión en un país acostumbrado a ver cómo, en otros casos, no sucede lo mismo. Claro que, en esta ocasión, hay una sentencia firme, mientras que en otros casos de más renombre solo se habla, por el momento, de imputaciones. Complace en cierto sentido saber que nadie está exento de la acción de la Justicia ni mucho menos de los agentes policiales, que actuaron bajo el obligado criterio del deber. La aceptación de la sentencia indica que el condenado también reconoció hechos como el de la actitud agresiva que mantuvo con los policías.

DIMISIÓN DE UN EDIL