Ese aire del nordés

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Dicen por estos lares, que dicho viento que nos trae el buen tiempo. se genera en cualquier punto del país por algún anticiclón y atraviesa Galicia como las agujas del reloj. En invierno son bajas temperaturas pero en verano, por aquí sabemos que es síntoma del buen tiempo.
Y genera aire, a veces molesto pero también no me digan que no genera locura, que sentada a analizar en una retirada espiritual, a veces son hasta motivo de risa o preocupación, según el caso.
Y si ahora toca analizar no me digan que hay casos que no se ven más que afectados por este aire, véase como está el país nestes intres, aprobado el “Ceta, Cataluña, pico histórico de precio de la luz”, pero a todos nos preocupa si el Madrid podrá jugar en Girona tras “proclamarse la república independiente”, eso no era un anuncio de Ikea?
Risas aparte, creo que la situación a la que nos ha llevado el presidente tanto de España como de Cataluña, para mi entender, es que el calado político de ambos es nulo, y aquí, bien porque están sometidos a cierto aire, véase que uno es Gallego y otro Catalán, denominado Nordés, es la única lógica que le encuentro, a tanto despropósito.
Rabia, dolor a todo lo que fue aconteciendo está última semana, dolor porque se ha luchado mucho por la democracia en este país, acaso, no nos acordamos de dónde venimos? Inmunidad para quién roba? Pero estamos tontos?
Pues mientras estos dos macho alfa se peleaban, por lo bajini nos colaban el Ceta, un pico de precio muy elevado, histórico de la luz, privatización de las pruebas médicas en el área de sanidad de Ferrolterra, pero da igual, y ya es cuando o te pones en serio o esto de la política y de los partidos da la sensación de que es el nuevo Inem para la colocación de algunos y de sus amiguis, que es en lo que andamos en estos momentos (véase la gran cantidad de asesores que tiene este país, porque de las embajadas catalanas ya ni hablamos)
En definitiva, que ya no sé si el Nordés es bueno o malo, pero que está dejando a más de uno tocado no lo voy a negar visto lo visto, el problema es que no hay cura. Lejos quedan frases como “hay encrucijadas tanto es nuestra propia vida personal como en la historia de los pueblos que uno debe preguntarse, serena y objetivamente, si presta un mejor servicio a la colectividad permaneciendo en su puesto o renunciando a él”
 

Ese aire del nordés