La declaración de amor al caldo más auténtica

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En los tiempos de una España más primaria, cuando el mando a distancia de la televisión aún tenía forma humana y a las pegatinas se les llamaba adhesivos, era habitual que las lunas traseras de los coches luciesen mensajes del tipo: “No me toques el pito que me irrito”. En un país ya más evolucionado la cosa cambió hacia frases más selectas: “Bebé a bordo”. Galicia, que por mucho que digan suele ir por delante del resto de la nación de naciones en todo lo que tenga que ver con la creatividad, ya ha superado esos estadios y lanza informaciones que sí tienen valor. Solo hay que ver la foto que se ha hecho viral en las redes sociales del cartel pegado en una furgoneta: “Conduzo amodo porque levo unha pota de caldo e non quero ciscalo todo”. No se sabe si es de grelos, de nabizas, de berzas... pero está claro que el autor de esa maravilla se merece una Medalla Castelao. El caldo contra la hamburguesa, el caldo contra la pizza, el caldo contra... ¡Vivan el caldo y quien lo conduce!

La declaración de amor al caldo más auténtica