LA TÓMBOLA SOCIALISTA

|

Los durísimos ajustes que tenemos que afrontar en estos tiempos, son tristemente necesarios. Es la penitencia y la herencia habitual que dejan todos los gobiernos del PSOE. Una gestión, la de los socialistas, basada en la filosofía de que el dinero público no es de nadie (Magdalena Álvarez dixit) y en la premisa de que las arcas del Estado son un saco sin fondo del que se puede disponer a voluntad, sin rigor ni control alguno.

El último ejemplo de este tipo de gestión irresponsable lo tenemos en Castilla-La Mancha. Así, esta semana, hemos podido saber que el anterior Gobierno autonómico del socialista Barreda tenía almacenados en dos naves 3,6 millones de euros en regalos institucionales. Hablamos de una “tómbola” en toda regla, conformada por televisiones, ordenadores, equipos de sonido de alta gama, libros, sofás, maletas y otros enseres. Una auténtica obscenidad, ya que con ese dinero se podría mantener una residencia de ancianos durante 4 años o pagar a 450 educadores sociales.

Es verdad que el valor de ese “bazar de los regalos” resulta ínfimo si lo comparamos con el pufo de 6.587 millones de euros que dejó el PSOE en esa comunidad. Aunque también es cierto que a tenor de ese peculiar estilo de gobierno, es fácil de deducir cómo puede haberse generado tan descomunal agujero. En definitiva, reformas y apretarnos los machos es lo que nos queda. Si los que ahora critican las reformas del PP no hubiesen malgastado el dinero de todos, ahora no habría que hacer tantos esfuerzos para salir de la crisis.

 

LA TÓMBOLA SOCIALISTA