Los cuentos tóxicos salen de la biblioteca escolar

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SI el lobo decide ser vegetariano, que lo sea; y si en vez de zamparse a Caperucita quiere compartir con ella una ensalada, que la comparta. Si la Bella Durmiente se  despierta un día y antes de espabilarse del todo le da por transformarse en el Feo Insomne, que lo haga, pero impedir que llegue a producirse ese travestimiento... Pues los alumnos del colegio Táber, de Barcelona, no tendrán opción de imaginarse esas metamorfosis, pues la asociación Espai i Lleure (Espacio y Ocio), integrada en el lobby de los amantes del lenguaje inclusivo y de su correcta visión del mundo, ha retirado de la biblioteca escolar el 30% de los cuentos porque fomentan los valores sexistas y discriminatorios. Anda que como repueblen las estanterías con Las tres cerditas, La patita fea o Blanconieves y las siete enanitas... 

Los cuentos tóxicos salen de la biblioteca escolar