CARAMBOLAS CRÍTICAS

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En el Fórum, la compañía “Fulano, mengano e citano” ofreció dos representaciones –señalado éxito y buenas entradas– de la obra “¡Viva a crise!”. Relatos entrelazados, bajo una misma línea editorial, demandados en clave de humor satírico… Adobado con lenguaje limpio y tan fresco como la realidad que nos condiciona.

Tres relámpagos que truenan contra todo, tres espantapájaros trigueros que restallan sus látigos o, más preciso, el taco que golpea una bola de billar y la desplaza sobre las otras dos en acertadísimas carambolas crítico-sociales… Así son Suso Pardo –circunspecto “burgués”, serio y responsable, aunque vaya de proletario–, Manuel Botana –un trabajador con ínfulas de señorito y mandamás oficial– y Manuel Pombal –ingeniero de imagen, gestualidad y discreción altisonante hasta el eufemismo–. Los tres comunicadores, magníficos, conmovedores. Autores, intérpretes, escenógrafos con figuras geométricas cambiantes. Una farsa muy bien servida por poéticos sufridores.

Tanto monta, monta tanto… Trabajadores en paro, políticos vividores, empresarios aprovechados. La España negra y sus alcantarillas con ratas. Los hijos que no dan golpe. Hombres consagrados a labores de hogar, funcionarios, estafadores, la reclamación telefónica demorada hasta que el cliente ya es esqueleto. Las lecciones didácticas impartidas al “viceconselleiro” y a monseñor Rouco. O las relaciones sexuales del matrimonio impuestas por televisión, “Luar”, Galicia Bilingüe, los “rezantes” para orar por otros, los banqueros omnipresentes, los rapaces que por los regalos recibidos por su compañero desearían todos ser “hijos de puta”, la imposibilidad de los políticos de acordar nada… salvo subirse los emolumentos.

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