Peatonalización

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El anuncio de peatonalizar nuevos tramos de las calles María y Magdalena ha vuelto a suscitar la resistencia de ciertos sectores de la ciudad, supuestamente afectados, en tanto que supondría la eliminación de unas 150 plazas de aparcamiento. Es frustrante que ante el clamoroso y prolongado deterioro del centro histórico de Ferrol, la única reacción por parte de algunos sea la de mantener el estado de cosas tal y como está, inamovible y desalentador, sin aceptar, aunque sea por el simple beneficio de la duda, que peatonalizar puede suponer la dinamización del barrio, del comercio, de la hostelería, convirtiéndolo en un gran foco de atracción para el ocio y el esparcimiento y, por ende, para la actividad comercial, tal y como la experiencia enseña que ya ocurrió en otras ciudades.  La cuestión no es dónde aparcar, sino cómo atraer a residentes y visitantes a un centro urbano, pequeño y perfectamente transitable a pie, dotado de hasta tres aparcamientos subterráneos en estos momentos, y cuyo estado paupérrimo exige soluciones valientes y urgentes.
 

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