Un cachondeo con un aroma muy malo

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A Pedro Pacheco, histórico alcalde de Jerez, se le cayó el pelo –realmente se lo trasquilaron– por asegurar que “la justicia es un cachondeo”. Desde entonces conviene andarse con mucho cuidado al referirse a la actividad de los magistrados; incluso a la de aquellos en cuyo despacho huele a Reflex y a sudor. Ese es el aroma del Tribunal de Arbitraje Deportivo, cuyos jueces deben estar tan embriagados que han decidido reunirse para determinar si retiran la sanción a Nahuel después de que el Deportivo haya jugado en Málaga, o sea, cuando ya haya cumplido el castigo. Casi era mejor que cheirase a Bens, porque menudo cachondeo.

Un cachondeo con un aroma muy malo