“NI PERRO QUE LE LADRE”

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El Servicio “Cinológico” de la Guardia Civil adiestra a un grupo de perros de tres cabezas, cruce de Cerbero con pastor alemán, para detectar a un peligroso elemento de desestabilización del Estado, él déficit. Dirán Uds., pero para eso no se necesitan canes sino contables. Y les sobraría razón si hablásemos de ese amable funámbulo que nos ha traído y llevado con desparpajo por la cuerda floja de la quiebra durante estos años de despilfarro.

Pero nos referimos al oculto, ese abismal ser que habita las simas cajoneras de los despechos administrativos de este País provocando la quiebra de los proveedores, amargando las previsiones económicas al gobierno y disparando los tipos de interés de la deuda.

El principal escollo que encuentran los educadores es que no disponen de una referencia olfativa cierta del perseguido, requisito indispensable para que el sabueso aprenda a identificarlo, por eso la ocurrencia de las tres cabezas. Aún así, la tarea se antoja ardua, porque, a qué huele el déficit. A podrido, se dirán, pero ese pestilente hedor es consustancia y casi natural con muchas de las cosas que suceden en los despachos públicos.

La Comunidad de Madrid y Valencia han denunciado recientemente su presencia, esperemos que alguno de sus mandatarios o personal adscrito tenga a bien acercar a las instalaciones de la Benemérita un frasquito de esa desconocida esencia para que el criminal tenga al menos perro que le ladre.

 

“NI PERRO QUE LE LADRE”