Falló el raquetazo

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RITA Maestre, la mujer que confunde desnudarse ante Dios con irrumpir en una capilla con los pechos al aire, demostró su alto concepto de la amistad cuando dio la cara por sus compañeros en la corporación de Madrid Celia Mayer y Carlos Sánchez Mato. Ambos estaban imputados por por prevaricación, malversación de caudales públicos y delito societario, pero ella negó que tuviesen que dimitir, ya que no se habían enriquecido. Ambos son unas joyitas: ella, okupa entre los okupas y musa del Patio Maravillas, fue la que reventó la Cabalgata de Reyes de 2017. Él es un revolucionario bolchevique y anticapitalista, pero tiene una cuenta de valores en Bankia, desde la que puede invertir en acciones, bonos o letras de tesoro, entre otras cosas. Al alimón se montaron una querella contra Gallardón por un contrato del Open de Tenis de Madrid, que ha acabado archivando la justicia, pero sus andanzas judiciales han servido para saber que estuvieron asesorados por la ONG en la que trabajó Ada Colau durante diez años... El internacionalismo podemita en estado puro.

Falló el raquetazo