La manga riega

|

Recuerdo cuando era niño ver por las calles de Ferrol a un par de trabajadores municipales con una carretilla y una manguera –que perdía más agua por agujeros laterales que por la boquilla– con la que procedían a regar las vías departamentales. Por nuestra parte nos poníamos tratando de evitar que nos mojasen y cantábamos aquello de “la manga riega / aquí no llega / y si llegara / no me mojara”. Lo pasábamos en grande y las calles ferrolanas mostraban un aspecto limpio y fresco, que tanto se agradece en días de verano. Viene esto a cuento porque en la actualidad ver las calles, en especial las aceras, y sobre todo las que recientemente fueron objeto de obra, es denigrante. No recibieron ni una gota de agua limpiadora y presentan un aspecto sucio y repelente. Si antes con menos medios la “manga riega” hacía una buena labor ¿no es posible hoy que se llevase a cabo una limpieza eficaz de nuestras aceras? Todos lo agradeceríamos.  

 

La manga riega