Gonzalo García-Pelayo regresa al cine con "Alegrías de Cádiz"

El cineasta Gonzalo García Pelayo, pionero en mezclar la realidad y la ficción en la gran pantalla, durante la presentación hoy, jueves 12 de septiembre de 2013, de "Alegrías de Cádiz", una película que supone su
|

Hacía tres décadas que el realizador madrileño Gonzalo García-Pelayo no rodaba una película. Él no dejó al cine, fue el cine el que, según dice, le dejó a él después de filmar piezas tan singulares como "Vivir en Sevilla". Ahora ha querido dar "señales de vida" y vuelve con "Alegrías de Cádiz".

El estreno de esta cinta ha convertido a Gonzalo García-Pelayo en uno de los protagonistas de la 45 edición de la Muestra de Cine Atlántico Alcances, que, como cada año, convierte la capital gaditana en una ventana al cine documental nacional.

En este marco se estrena un documental sobre el propio García-Pelayo, "Vivir en Gonzalo", y también "Alegrías de Cádiz", una película con la que este realizador de culto, pionero en fusionar realidad y ficción en la gran pantalla, y ahora convertido en un legendario profesional del juego y las apuestas, vuelve al cine.

Para su regreso ha querido adentrarse en el Carnaval de Cádiz, una fiesta que ha sido su "alimento espiritual durante los últimos 25 años", dice en una entrevista con EFE.

En esta fiesta, en las coplas de las decenas de chirigotas, comparsas y agrupaciones que se desparraman por todas las calles de Cádiz, se ha encontrado con "lo más interesante, lo más poético y lo más sensible" de cuanto se le ha puesto por delante, y por eso, cuando decidió regresar al cine, lo eligió como marco de su nueva criatura cinematográfica.

Gonzalo García-Pelayo dejó el cine tras estrenar, únicamente en dos cines de Sevilla y Huelva, "Rocío y José", una historia de amor en la romería de El Rocío con la que sintió que "a nadie le interesaba lo que hacía".

Debido a su afición a las matemáticas, la vida de este polifacético hombre, también productor musical de grupos de rock-flamenco, giró hacia el mundo del juego, una faceta que recientemente ha sido contada en "The Pelayos", una película que cuenta cómo él y su familia se dedicaron a desbancar casinos de todo el mundo.

Totalmente apartado de la realización y más dedicado ahora a las apuestas de caballos o deportivas, Gonzálo García-Pelayo sintió un pellizco cuando hace unos años un crítico español al que no conocía señaló "Vivir en Sevilla", su obra más conocida, como una de las mejores diez películas de la historia.

Después, otra publicación internacional colocó esta cinta en el número 900, tras lo que varios festivales le dedicaron ciclos.

Todo aquello "me reflotó, ya no me sentí abandonado por el cine", explica.

Por eso, quiso "dar señales de vida, decir estoy vivo" y rodar de nuevo una película que, como primer reto, le ha enfrentado a las nuevas tecnologías: "No conocía eso de ver lo que ruedo en el momento. En mi tiempo había que esperar días y era muy caro borrar, no como ahora", dice.

"Alegrías de Cádiz" será proyectada en el Festival de Venecia tras su paso por "Alcances", algo que ya es todo un aliciente para este realizador, que con este trabajo no tiene más que "ambiciones artísticas".

Su nueva cinta tiene, advierte, paralelismos con "Vivir en Sevilla" y, como en ella, mezcla realidad y ficción. La realidad es el carnaval de Cádiz, y la ficción es una historia de amor en la que se plantea si un hombre "ama a una mujer o a la mujer".

Y es que lo suyo es "un cine de ideas, no de historias", que se empareja "más con el ensayo poético que con la novela".

Él, profesional del juego, apuesta ahora por que esta cita mantenga vivo durante mucho tiempo su reencuentro con un cine que un día le abandonó.

Gonzalo García-Pelayo regresa al cine con "Alegrías de Cádiz"