La plantilla de Arteixo Telecom protestó delante del juzgado que tramita su ERE

concentraciã³n de la plantilla de la firma pontesa j. albores
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Los trabajadores de Arteixo Telecom volvieron a movilizarse ayer. Lo hicieron esta vez en A Coruña, delante del Juzgado de lo Mercantil que está tramitando el ERE planteado por la empresa para la rescisión de 46 contratos y la aplicación de otras medidas que incluyen recorte de sueltos y flexibilización de jornada. Una vez más, los empleados reclamaron la mediación de la Xunta de Galicia para la salvación de una compañía que, recuerdan, fue calificada como estratégica por el Parlamento Galego en 1996.
Los empleados se concentraron a las puertas del juzgado entre las doce del mediodía y la una de la tarde y tienen previsto volver a protestar mañana, jueves, ante el edificio administrativo de la Xunta, en la plaza Luis Seoane. Tienen la intención de solicitar allí una entrevista con la delegada de la administración autonómica, Belén Docampo.
Los trabajadores no han detenido sus movilizaciones pese a estar en período de vacaciones hasta el próximo 2 de septiembre. El presidente del comité, Manuel Torres, insistió ayer en que la Xunta tuvo un papel esencial en el origen de este proyecto empresarial y apeló a su responsabilidad para evitar el hundimiento de una compañía con un alto componente tecnológico y de innovación.
La actual Arteixo Telecom nació de la fusión de la firma original, que estaba ubicada en el municipio del que toma el nombre, y de la pontesa Italtel. La mediación de la Xunta fue esencial para que en 1999 ambas plantillas se uniesen e iniciasen un nuevo proyecto en las instalaciones que la segunda tenía en el polígono de Penapurreira, bajo la dirección del grupo de empresarios Global Diez, encabezado por Rafael Valcarce.  La administración gallega, a través de la sociedad de capital riesgo Sodiga, formó parte del accionariado durante los primeros años, si bien el rápido crecimiento de la empresa y sus buenos resultados permitieron su retirada al cabo de ocho años.
Las dificultades llegaron en 2011, cuando se aplicó un primer ERE de reducción de jornada, si bien ahora la compañía ha entrado en concurso de acreedores y plantea un drástico recorte de plantilla. Desde el comité se estima que este expediente de regulación no garantiza la continuidad de la firma, que pese a la situación cuenta con encargos, y reclama que se estudien otras alternativas.

La plantilla de Arteixo Telecom protestó delante del juzgado que tramita su ERE