De Camilo Alonso Vega a Juan Carlos I, el gobierno enredado entre bustos

Torrente Ballester Busto de piedra en el patio
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La estatua del militar golpista Camilo Alonso Vega ya no está expuesta en el patio del Torrente, sino guardada en el primer piso del centro cultural junto con otros fondos municipales, entre los que se incluyen los retratos que Bello Piñeiro hizo a Franco o el busto del dictador instalado en la casa consistorial. La concejala de Patrimonio, Rosa Méndez, defendía ayer su valor artístico, por ser obra del escultor Nassio Bayarre, y la importancia de tener localizado y conservado un patrimonio local “que pertence ós ferroláns”, con independencia de qué personajes estén representados. El “Cabezón” estaba perdido y ahora se ha recuperado. “Xa apareceu e xa todo o mundo sabe onde está, polo que é moi difícil volvelo perder”. Interpretar que el gobierno homenajea de alguna forma a un exministro franquista, supervisor de los campos de concentración creados en la posguerra, es para Méndez “sacar as cousas de contexto”. Destacó además su apoyo y el del gobierno a las iniciativas por la recuperación de la memoria histórica.
Pero la escultura de Alonso Vega iba a ser expuesta en el patio del Torrente Ballester durante unos días –quince según la información oficial que trasladaba el gobierno el miércoles– y, sin embargo, se ha escondido a toda prisa. Ni un día duró en esta ubicación provisional. Para Méndez esto no supone ninguna contradicción entre su posicionamiento y el de los miembros de Ferrol en Común. “Non existe ningún tipo de confrontación dentro do goberno con este tema”, aseguraba. Admitía que dar un plazo de quince días había resultado precipitado porque la intención era la de que estuviese en el patio mientras no se decidía si era mejor almacenarlo en el primer piso –como así ha sido– o en el bajo. “E iso podían ser sete días ou dezaseis”. Fueron horas. Y en ellas dio tiempo a que hubiese varias personas que preguntasen por el “Cabezón” en el Torrente. El alcalde, al respecto, se remitía a las explicaciones de Méndez.

adiós al monarca
El gobierno local no quiere pasar por un exhibidor de glorias franquistas pero le importa menos ser acusado de antimonárquico y, aunque el retrato de Felipe VI seguirá presidiendo –por ley– el salón de plenos (ya no está en el despacho del alcalde), su padre, Juan Carlos I, no pinta nada en la fachada del palacio municipal. Así lo entiende el alcalde,  Jorge Suárez, quien anunció que la retirada de la cabeza del rey emérito es “inminente”. “Xa non ocupa un lugar central no Estado e non hai ningunha regulación que obrigue a ter un busto na fachada do Concello, polo tanto cremos que non ten moito sentido, que non representa os valores da cidade nin ten unha vinculación especial con Ferrol”.
Y así se abrió la enésima polémica sobre las nuevas formas de las ciudades “rebeldes” y Ferrol volvió a saltar a los titulares estatales, mientras las cámaras grababan las opiniones de la gente en la calle. 
“Non queremos que se entenda como unha agresión, simplemente é unha retirada, non representa os valores que debe seguir o goberno de Ferrol, sexa da cor que sexa. O busto ocupará os arquivos do Torrente e non vai estar exposto en ningún sitio”, aclara Suárez. En su lugar no se colocará nada. “Non somos precisamente monárquicos pero se nos mandaran desde Madrid unha estatua de Felipe VI xa veríamos que faríamos”.

partido popular
El portavoz del PPdG, el ferrolano Miguel Tellado, acusaba ayer al gobierno de “buscar confrontaciones estériles para que hablemos sobre estatuas en vez de sobre personas”. Se trata, a su entender, de una estrategia evasiva para no afrontar otros problemas y que no responde a una demanda ciudadana. “El dinero que se invierta en retirar la estatua de Juan Carlos I podría dedicarse a una actividad más exitosa para la ciudad”, afirmó. “En estas guerras de estatuas no nos van a encontrar”, concluyó.

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