Una familia ferrolana comprometida con los saharauis desde hace más de 20 años

Los siete niños saharauis acogidos este verano fueron recibidos como cada año en el Concello d. a.
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Rebeca Rodríguez lleva colaborando con la Sociedade Galega co Pobo Saharaui (Sogaps) 24 años, al igual que sus dos hermanas, un compromiso que adquirió mucho antes de que los niños y niñas saharauis llegasen cada verano a Ferrol, tras conocer a una pequeña saharaui que venía en un grupo destinado a Oleiros. A raíz de ello, tanto ellas tres como su cuñado fueron al Sahara Occidental por primera vez y tras ese viaje “te cambia la prioridad”, recalca.
A través del programa “Vacacións en Paz” estos niños pasan los dos meses de verano con sus familias de acogida. Este año han sido un total de siete –cinco niños y dos niñas– los que han llegado al municipio y su estancia se prolongará hasta el próximo 17 de septiembre. “Son unos supervivientes, fuertes, te enseñan muchísimo sobre cosas como el respeto a los mayores, que es algo que aquí quizás ya se ha perdido”, dice Rebeca al describirlos. Una experiencia que define como “un intercambio cultural muy enriquecedor” para unos y otros.
El recibirlos supone además alejarlos de las altísimas temperaturas que suelen alcanzarse en medio del desierto, donde se llega a extremos de 56º a la sombra, tal y como relata Rebeca. Asimismo, también se les realizan las revisiones médicas oportunas gracias al convenio que tiene Sogaps con el Sergas y que les garantiza atención médica gratuita, si bien las medicinas deben ser costeadas por las familias. De hecho, precisamente la hermana de Rebeca acoge a un niño que ha tenido que ser atendido por enfermedad nada más llegar, con lo que agradece el buen trato dispensado por la planta de pediatría del hospital Arquitecto Marcide y por el doctor Borrajo.
Los requisitos para acoger a estos pequeños saharauis son simples. La técnica correspondiente del Concello es la encargada de cerciorarse de que las familias nunca van a incoar una adopción, no poseen antecedentes penales y pueden garantizar el mantenimiento del niño durante los meses de acogida. A título personal, Rebeca añade que es importante que mantengan contacto con sus familias del Sahara Occidental.

más que la acogida
Durante todo el año, Sogaps realiza un trabajo continuo mediante campañas en colegios, charlas o colectas en comercios con el objetivo de recaudar dinero para enviar a los campamentos e informar a la población sobre la situación del pueblo saharaui.
Más aún tras este año en el que Argelia ha pedido el dinero por adelantado para el programa de acogida del próximo. Esto se debe a que hay muchos Concellos que tienen deudas desde hace años, no así el de Ferrol, que paga puntualmente y este verano ha firmado el certificado de compromiso que exigía el gobierno argelino para poder recibir a los niños a pesar de las complicaciones.
Por todo ello, Rebeca Rodríguez insta a la colaboración de todas las familias acogedoras y que no sean siempre “los mismos los que trabajamos”. Si bien agradece el compromiso de la ciudadanía y de las familias, sí cree que a veces la gente actúa “por modas” y desconoce la triste realidad de este pueblo olvidado en medio del desierto. En este sentido, la situación de los saharauis está totalmente invisibilizada desde hace 41 años –los que dura su conflicto– con el agravante de que en este caso “es responsabilidad de España, son nuestros refugiados”, denuncia Rebeca. De hecho, la última documentación oficial de la que gozan es de nacionalidad española.
Por todo ello pide a toda la comarca que cuando se realicen campañas colaboren para poder seguir sacando adelante programas como el de “Vacacións en paz” y mejorando las condiciones de los campamentos. “Lo único que quieren es volver a sus casas, a su pueblo”, sentencia.

Una familia ferrolana comprometida con los saharauis desde hace más de 20 años