El cura de Xestoso reclama ante la Diputación de Lugo por los daños sufridos en un accidente de tráfico

foto de archivo del sacerdote oficiando una misa luis polo
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Tras un año de convalecencia y todavía de baja, el cura de Xestoso, Luis Ángel Rodríguez Patiño, acaba de presentar un recurso contra la Diputación de Lugo por el accidente de tráfico sufrido el día 6 de enero de 2012 en la carretera Momán-As Pontes. El turismo en el que se desplazaba para celebrar la misa de Reyes en la parroquia lucense de Labrada patinó en una mancha de aceite, saliéndose de la calzada por el margen derecho y chocando contra una atarjea y un talud tras una vuelta de campana.

A consecuencia del fuerte impacto, el cura de Xestoso resultó con fractura y aplastamiento de las vértebras 1 y 2, que requirieron su inmovilización total durante dos meses.

A pesar del tiempo transcurrido, Rodríguez Patiño continúa de baja y los médicos no le permiten conducir, debido a que todavía sufre las consecuencias del pinzamiento de un nervio que le provoca grandes dolores en una pierna.

La Seguridad Social emitó su último parte de baja la semana pasada y ahora está a la espera de ser examinado por un tribunal médico, que será el encargado de valorar su situación.

El accidente fue debido a la presencia de una mancha de aceite y gasóleo en la calzada. En las diligencias del siniestro se hace constar que en el lugar de los hechos se personó un vehículo motobomba del Concello de Xermade que, por orden del teniente de alcalde, limpió la carretera con disolvente para evitar más accidentes. También había intervenido un empleado de la concesionaria del mantenimiento de la vía que echó material secante y colaboró en el acondicionamiento de la calzada.

En su recurso, el cura de Xestoso responsabiliza a la Diputación de Lugo y a la propia concesionaria del mantenimiento, a las que, en su momento, reclamará la suma que corresponda por daños y perjuicios. Por ahora, los gastos médicos se los abonó el seguro de su coche.

También está a la espera de que el Obispado le envíe un certificado de que el accidente se produjo en itinerancia, cuando se desplazaba de un templo a otro para oficiar misa.

Mientras tanto, el sacerdote trata de atender, en la medida de lo posible, a los feligreses de sus cinco parroquias –Alto Xestoso, Valle de Xestoso, Cambás, Xermade y Labrada–. Cuando tiene que oficiar entierros necesita que los familiares del difunto o las funerarias lo trasladen y para las misas dominicales echa mano del autobús y de alguien que lo vaya a buscar a la parada, porque, debido a que todavía no está recuperado, sufre cansancio. De ahí que en algunas parroquias tengan que pasar en ocasiones un mes y medio sin misa.

El cura de Xestoso reclama ante la Diputación de Lugo por los daños sufridos en un accidente de tráfico