Cáritas triplicó el gasto en vivienda y alimentación en febrero y marzo

José María Pérez y Marta Pazo, en la presentación de la memoria y de la campaña “O poder de cada persoa” | jorge meis
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El ritmo de trabajo de las entidades sociales se ha alterado radicalmente tras la explosión del Covid-19 y las consecuencias de la paralización económica. En Cáritas Diocesana de Mondoñedo-Ferrol cifran en un 15% el aumento de las personas que han recurrido  a su ayuda en estos últimos meses, y creen que este número puede incluso duplicarse cuando cese el estado de alarma, si decaen las ayudas al empleo y a la supervivencia articuladas desde las administraciones. En febrero y en marzo de este año, explicaban ayer en la presentación de la memoria de 2019, se triplicó el gasto que destinan a las ayudas para alquileres y para alimentación. 

Otro problema añadido en esta crisis es el de las consecuencias de la brecha digital en los niños. Gran parte de los hogares con acompañamiento de Cáritas no tienen acceso a internet ni habilidades para realizar trámites en línea. Esto repercute en el seguimiento de las tareas escolares y también en la realización de gestiones como la búsqueda de empleo o las solicitudes de ayuda.

Población que no formaba parte de los grupos vulnerables pero que ha perdido su trabajo, gente procedente de la economía “informal”, personas en situación administrativa irregular o menores con importantes desigualdades respecto a sus compañeros son algunas de las situaciones de emergencia detectadas.

Marta Pazo, coordinadora general de Cáritas Diocesana, y José María Pérez, vocal de comunicación, explicaban ayer una situación de la que también quisieron destacar un dato positivo, el incremento de la solidaridad ciudadana. “Queremos deixar constancia da onda de solidariedade que se produciu neste tempo de pandemia, tanto na participación do voluntariado novo como no de maior idade”, apuntó Pazo. Pérez, por su parte, animó a la esperanza. “A pesar da frustración e da impotencia, tennos que quedar espazo para soñar cun mundo mellor”.

Más de 5.000 personas
Cáritas comentó el impacto del Covid en la presentación de la memoria de actividades del año pasado. En 2019, en la diócesis de Mondoñedo-Ferrol se dio respuesta a 5.416 personas en situación de exclusión, la mayoría en los arciprestazgos de Ferrol (2.527) y de Xuvia (1.160). En esta labor participaron 372 voluntarios, 39 Cáritas parroquiales y 14 trabajadores propios.

En el apartado de ingresos, llegaron al millón de euros, la mayoría procedentes de subvenciones de organismos oficiales, la aportación del IRPF, colaboraciones periódicas de socios y donantes y el Fondo Social Europeo. Casi 750.000 euros se dedicaron a Acción Social y más de medio millón (511.000 euros) a la atención directa y acompañamiento a las personas más empobrecidas.

Los datos al detalle recogen que el programa de acogida y atención primaria llegó a 4.800 personas (1.794 familias), con un aumento en 560 respecto al año anterior. La mayoría son mujeres (el 56%) y un 66% son de nacionalidad española. En cuanto a personas sin hogar, se dio asistencia a 369. El 79% eran hombres y un 71%, españoles.

Cáritas triplicó el gasto en vivienda y alimentación en febrero y marzo