Ferreño será juzgado en junio por la muerte de su exnovia y en julio por tráfico de drogas

Juicio a Oscar Ferre�o
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El jinete y criador de caballos de la parroquia ferrolana de Brión Óscar Ferreño Fraga se enfrenta en los próximos meses a dos juicios que se celebrarán en la Audiencia Provincial de A Coruña y el Juzgado de lo Penal número 2 de Ferrol en junio y julio, respectivamente. En la primera de las causas se le acusa de un presunto delito de quebrantamiento de condena en concurso con otro de  asesinato con alevosía por el degollamiento de su exnovia hace dos años, mientras que en la segunda se le responsabiliza de tráfico de drogas.
Óscar Ferreño, que está en prisión preventiva desde la muerte de su exnovia, en junio de 2012, tiene pendiente otra causa por introducir en Galicia cocaína de gran pureza escondida dentro de juguetes infantiles.
Con este amplio curriculum delectivo, el juicio más próximo es el previsto para el próximo mes de junio, cuando se siente en el banquillo de los acusados de la Audiencia coruñesa para responder de la muerte de su exnovia, Iria García Bouza, ocurrida el 25 de junio de 2012 en un solar situado al lado de la casa de la joven, en la parroquia naronesa de Xuvia. Ferreño reconoció haberla degollado con una navaja que después aseguró que había tirado al río Xuvia y no apareció, si bien su defensa difiere de la versión de la Policía, el Ministerio Fiscal y la acusación particular ejercida por la familia de la fallecida.
En concreto, se le responsabiliza de haberla esperado agachado entre unos matorrales y de abalanzarse sobre ella por detrás, para después seccionarle la tráquea, la vena yugular izquierda, la arteria carótida y los dos músculos trapecios. 
El informe forense concluye que dichas lesiones, mortales de necesidad, no son fruto de una riña o de un hecho fortuito, como sostiene el acusado, sino que el agresor actuó con premeditación, al sorprender a la víctima por la espalda y levantarle la cabeza hacia atrás. Este trágico suceso ocurrió mientras Óscar Ferreño tenía una medida cautelar de alejamiento desde tres días antes, cuando ella lo había denunciado por entrar en su casa dos veces por una ventana y sin su consentimiento, así como por amenazarla en varias ocasiones. De ahí que se le acuse también de un presunto delito de quebrantamiento de medida cautelar, por lo que la pena solicitada tanto por la Fiscalía como por la acusación particular es de veinte años de prisión.

hachís
La otra causa de Ferreño que ya tiene fecha se celebrará el día 7 de julio en el Juzgado de lo Penal 2 de Ferrol. Se refiere a un supuesto delito contra la salud pública en la modalidad de tráfico de sustancias que no causan gran daño a la salud, pero en este caso agravado por tratarse de una cantidad de notoria importancia. El jinete ferrolano está acusado junto con otros cuatro individuos de dedicarse a la comercialización de hachís mediante la adquisición de importantes partidas de esta sustancia a personas de otras zonas para luego revenderla a terceros que la distribuían por la comarca de Ferrol.
Según las conclusiones provisionales de la Fiscalía, el principal suministrador era el acusado Juan José Gallardo Fernández-Córdoba, residente en la provincia de Cádiz, desde donde realizaba de forma periódica viajes a Galicia transportando la droga con el fin de surtir a Ferreño y a otros dos supuestos distribuidores también imputados: José Luis  Díaz Vázquez, residente en Narón, y Vicente Herrera Rodríguez, vecino de Milladoiro. El quinto acusado es el vecino de Bergondo Fernando Souto Alonso, en cuyo domicilio la Policía halló tres balanzas de precisión, 18 bellotas que contenían 179,40 gramos de resina de cannabis y 17.100 euros producto supuestamente de su ilícito tráfico.  Para este imputado la Fiscalía solicita dos años y nueve meses de prisión y multa de 1.500 euros, mientras que para José Luis Vázquez y Vicente Herrera pide tres años y seis meses de prisión y 40.000 euros de multa.
En cuanto a Ferreño y Juan José Gallardo, el Ministerio Público interesa que se les impongan penas de cuatro años y medio de prisión y multas de 60.000 euros.
En el curso de este operativo policial, el 10 de febrero de 2010, Gallardo y Díaz Vázquez fueron detenidos en la autovía de La Plata, a su paso por Salamanca, cuando transportaban ocultos bajo el asiento trasero de un turismo 20 paquetes de plástico termosellados que contenían 18.333,50 gramos de resina de cannabis. Según la Fiscalía, los destinatarios de la mercancía eran Óscar Ferreño y Vicente Herrera. 
Este juicio ya estaba fijado para el pasado día 5 de marzo, pero tuvo que aplazarse porque el gaditano Juan José Gallardo no había podido ser localizado para citarlo.

cocaína
La otra causa pendiente de Óscar Ferreño se refiere a unos hechos ocurridos en 2011. El 23 de diciembre de ese año, un juez ferrolano había ordenado el ingreso en prisión de cuatro miembros de una supuesta organización dedicada al tráfico de cocaína que introducía la droga en Galicia escondida dentro de juguetes infantiles, a los que se imputan presuntos delitos de tráfico de drogas y pertenencia a grupo criminal. 
Uno de los acusados era Óscar Ferreño y los otros tres dos hombres y una mujer, originarios de Colombia.
La llamada Operación “Viriato” se había iniciado en septiembre de 2011 con una investigación del Grupo de Estupefacientes de la Brigada Local de la Policía Judicial de Ferrol tendente a comprobar que Ferreño continuaba traficando con drogas.
Según informó en aquel momento la Policía, el conocido jinete y tratante de caballos contaba con el apoyo de otras personas con las que formaba un grupo ciertamente organizado, cuyo líder efectuaba envíos de cantidades variables de cocaína de gran pureza desde Murcia, perfectamente oculta en juguetes.
Para el envío de la droga, el cabecilla del grupo en la organización Ferrol-Narón contaba con la participación, a cambio de una pequeña cantidad de dinero, de un varón de 18 años que se desplazaba en autobús desde Ferrol a Murcia, regresando en apenas un día con la sustancia estupefaciente.
Una vez en la ciudad, el supuesto jefe del grupo que la Policía daba por desarticulado adulteraba la sustancia utilizando diferentes productos para, según el argot, “cocinar la cocaína”. Tras este proceso, contando con el apoyo de Ferreño, supuestamente se dedicaban a la distribución de la droga a varios clientes de la comunidad gallega, entre los que figuraban residentes en los asentamientos chabolistas de la zona y en algunos pisos en los que podría ejercerse la prostitución, para su posterior venta a los consumidores.
En el curso de la investigación, la Policía interceptó al “correo” en la estación de autobuses de Ferrol cuando regresaba de Murcia. En su poder tenía una maleta que contenía dos juguetes, en cuyo interior descubrieron 630 gramos de cocaína de gran pureza. n

Ferreño será juzgado en junio por la muerte de su exnovia y en julio por tráfico de drogas