Igualada sobre hielo

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Agencias/redacción
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El Racing de Ferrol vio frenada su espléndida racha de victorias –acumulaba cuatro consecutivas– en El Plantío en un partido que estuvo marcado por el mal estado del terreno de juego y en el que el cuadro ferrolano tuvo la mejor oportunidad, ya en los instantes finales del duelo, para llevarse la victoria.
El juego de la primera mitad quedó totalmente condicionado por la situación del césped del club burgalés, ya que una zona del lateral del campo permanecía literalmente helada por las bajas temperaturas que en los últimos días se han dado en la capital castellana. Sin embargo, el Burgos intentó jugar más por esa banda, sabiendo que posiblemente se iba a adaptar mejor a esas circunstancias, pero ni siquiera sus jugadores podían mantenerse en pie.
El encuentro en estos primeros 45 minutos fue soso. No se crearon grandes oportunidades de gol y todo se vio reducido al espacio donde los jugadores podían maniobrar, imposibilitando la creación de buenas jugadas. La mejor jugada para los ferrolanos llegó en el arranque con un balón en profundidad sobre Iago Iglesias que obligó a Aurreko a lanzarse a sus pies, una entrada que provocó la lesión (y cambio) del delantero ferrolano –tiene un esguince de tobillo–. El Burgos, por su parte, solo inquietó la portería de Camacho con faltas al borde del área y balones por alto, pero tampoco dispuso de acercamientos reseñables sobre la meta racinguista.
En la segunda parte el encuentro resultó algo más entretenido, ya que el Burgos le puso una punta de intensidad de inicio, destacando a los cinco minutos una buena incursión por la banda izquierda con centro final de Carralero que Gabri, solo, remató en el punto de penalti, tocando el balón en la defensa verde y marchándose a córner. A medida que pasaban los minutos el Racing de Ferrol también fue encontrando su espacio en el terreno de juego y disfrutó, en el minuto 60, de una buena oportunidad con un remate de Jorge Rodríguez que, con todo a su favor, envió la pelota por encima del travesaño. El Burgos respondió con otra buena acción por banda derecha de Arkaitz que fue rematada de cabeza por Pacheta, pero el balón se marchó tras tocar en un defensor del Racing a córner.
Sin duda la mejor ocasión del encuentro la tuvo nuevamente Jorge Rodríguez, ya en las postrimerías del duelo, cuando, en el minuto 83, remató a bocajarro en el área pequeña, obligando a Aurreko a hacer la mejor intervención de la tarde. En esa misma jugada los jugadores ferrolanos reclamaron una posible mano dentro del área, infracción que, de haberse señalado, podría haber cambiado el sino del partido. Finalmente, el empate a cero inicial no se deshizo y el resultado se puede considerar como justo entre dos buenos equipos que mostraron en El Plantío sus credenciales para figurar entre los mejores de la categoría al final de la temporada. Además, el Racing “estira” su trayectoria sin perder –desde la jornada 11–. n

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